La marcha mora “Beduinos de Santa Pola”, del maestro Antonio Espinosa, ve la luz después de tres décadas perdida

Interpretado por la Associació Musical Mare de Déu de Loreto, el pasado viernes se estrenó en el Castillo Fortaleza el himno de la Comparsa Beduinos, escrito por Antonio Espinosa hace 30 años y ahora completado por el compositor local Vicente Brotons. La familia de Espinosa ha donado a la comparsa este legado póstumo del prestigioso músico en un emotivo acto.

El origen de este himno tiene una historia de tres décadas, cuando un beduino de corazón decidió transformar en música el sentimiento que le unía a esta comparsa, la más veterana de los Moros y Cristianos de Santa Pola. Ese hombre fue Antonio Espinosa, músico, compositor, director y arreglista, director de la Coral Levantina de Santa Pola durante más de cuarenta años y autor de algunas de las composiciones más representativas dedicadas a Santa Pola y a su patrona, la Virgen de Loreto. 

“Pero además de músico, Antonio era festero y beduino. Aquí compartió amistad, compañerismo y grandes momentos de su vida. Como buen festero, quiso dejar un regalo a la comparsa. No un regalo cualquiera. Un himno. Una música capaz de representar el sentimiento beduino”, anunciaron las presentadoras del acto. 

Sin embargo, por distintas circunstancias la obra nunca llegó a interpretarse. La partitura quedó guardada, más bien perdida entre un sinfín de documentos. Aquí entra la encomiable labor de Susi Lozano, miembro de la banda Mare de Déu de Loreto, quien se encargó de investigar y buscar con empeño la partitura entre los archivos de la banda hasta que consiguió encontrarla. 

Arreglos de Vicente Brotons

Cuando la familia de Antonio Espinosa, fallecido en 2017, decidió compartir esta partitura con la Comparsa Beduinos surgió un reto tan ilusionante como delicado. La obra original tenía una duración aproximada de dos minutos y estaba formada por cuarenta y nueve compases. Una marcha mora completa en su esencia, pero concebida como una pieza breve.

Para que pudiera convertirse en una marcha mora completa, el destino quiso que cayera en las manos del maestro Vicente Brotons, otro santapolero compositor, director y profundo conocedor de la música festera. No se trataba de escribir una obra nueva, sino de escuchar a Antonio Espinosa a través de su música, de comprender su lenguaje, de respetar cada una de sus ideas y de continuar el camino exactamente donde él lo había dejado.

Por eso, la primera parte de la obra es exactamente la que escribió Espinosa. A partir de ahí comienza la aportación de Brotons. La marcha mantiene el carácter melódico y la inspiración hispano-árabe concebida por su autor, conservando la elegancia de las maderas en la exposición del tema y otorgando posteriormente un mayor protagonismo a los metales, que hacen crecer la obra hasta su culminación.

Y es precisamente en ese final donde encontramos uno de los detalles más emotivos de esta revisión. Vicente Brotons incorpora el inconfundible ritmo que acompaña los compases finales de la marcha mora «Chimo», del maestro José María Ferrero.

No es una casualidad, es un homenaje. Un recuerdo personal que nace de una vivencia que el propio Vicente Brotons ha querido compartir: hace más de treinta años, mientras esperaba el inicio del desfile del 3 de septiembre junto a la Comparsa Beduinos, abrió su carpeta para revisar las partituras que debía interpretar aquel día. Al darle la vuelta a una de ellas, la de Chimo, descubrió una marcha manuscrita titulada Los Beduinos. Su autor era Antonio Espinosa. En aquel momento pensó que sería una lástima que aquella música nunca llegara a sonar. Tres décadas después, ese deseo se hace realidad.

Entrega simbólica

Una de las partes más emotivas del acto fue la entrega simbólica de la partitura original. Para ello subieron al escenario tres de las mujeres más representativas de la historia de la Comparsa Beduinos: Asun Pérez, María Asunción Ruiz (representada por su hija) y Conchi Martínez, quienes recibieron a José Emilio Espinosa, hijo del compositor.

Éste, visiblemente emocionado, recordó en su discurso la figura inolvidable del maestro y se mostró encantado de que la obra tenga por fin el destino con el que su padre la compuso, tras lo cual la entregó a las representantes de la comparsa, quienes a su vez pasaron el testigo al director de la banda, Jorge Baeza, para que la Associació Musical Mare de Déu de Loreto interpretara por primera vez “Beduinos de Santa Pola”.

El presidente de Beduinos, José Pedro Sempere, y la alcaldesa Loreto Serrano, cerraron el acto con sus discursos y dieron paso a una nueva interpretación de la marcha mora para concluir una emocionante noche festera.

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24 agosto, 2026